martes, mayo 29, 2012

Griegos, ninjas y Jesucristo en Roma

¿Y qué vais a hacer en Roma?
Pues… pendolare.

En algún sitio de la ciudad hay una iglesia con escaleras donde aún hay rastros de la sangre de Cristo.
… Sí, de sus vacaciones en Roma.

¿Eso es un loro?
Es una gaviota. (Entiendo la confusión…)

¿Os hazo una foto?

¿Cómo va a ser su sangre, si nunca estuvo en Roma?
Pues si no es de Jesucristo, a ver de quien era?

Salen los novios de una iglesia frente a Piazza Venezia:
Se acaban de casar… o algo.
O algo.

¿El agua de Roma se bebe?
Sí… si no ahora estaríamos cagolari.

Sobre el fresco del Juicio Final, de Miguel Ángel:
El limbo ya dijo el Papa Juan Pablo que no existe. Y Ratzinger ha dicho que no hay infierno.
O sea que podemos hacer lo que nos dé la gana.

¿La otra vez no entramos a una cárcel que era una tontería?

Per favore, un ristretto e un café latte.
Sorry?? (Joé, con lo bien que me había quedado)

Ella calza un cinco y medio y yo un cinco.
De verdad, qué atípicas sois.

Aún sobre el fresco del Juicio Final, de Miguel Ángel:
Y este es el purgatorio.
¿Donde se elige, no?

En Roma no sé de muchos bares; siempre he venido con curas o con monjas.

No entiendo qué pone ahí en el Panteón.
Porque está en griego. (…y en las ágoras griegas se discutía en Latín)

Aquí hay un cuadro de un pintor famoso… que empieza con la ‘B’… que era español. (Y luego era Caravaggio)

¿Qué es el ‘cucumber’?
Pepino.
¿Echan pepino en la margarita?
Es que pone ‘citriolo’. (…que no te enteras)

En la Capilla Sixtina:
Lo que no pillo es por qué es todo sobre la creación, Adam y Eva… y de repente sale Noé borracho.

Los gatos me dan miedo.
Sí porque te miran con sus ojos.

¿Echas de menos a las monjas?

Qué asco de Campari.
Eso es por no hacerme caso. Tenéis que diferenciar mis historias de abuela cebolleta de las de verdad.

Prefiero que me muerda un perro a que me arañe un gato.

Leonardo vivió en el Quattrocento y Raffaello y Michelangelo en el Cinquecento.
…¿Y cómo se llamaba la cuarta tortuga ninja?

Dijo que era católico pero protestante.
Eso no puede ser, lo que hay mucho son católicos protestones.

¿Por qué pones cara de idiota?
¡Ah! Has herido mis sentimientos…
Pues te los hiero para que los espabiles.

¡Yo quiero un poco!
Sí, si hay focaccia para dar y tomar.

No, en serio. ¿Cómo se llamaba la cuarta tortuga ninja?
… Bellini. (Es que resulta que Donatello era griego también)

Las dos juntas por la città… Verás, el lunes noticia: Nuevas ruinas en Roma.

viernes, mayo 11, 2012

Entre ceja y ceja

Podemos parar a mitad de camino.

Si, cuando queráis o cuando nos dé un apretón.

Buenos días, he traído tu paraguas.

Déjame el kleenex usao. (Por favor)

En San Vicente de la Barquera, tierra de Bustamante:
Luego quedamos con Bisbal.

Antes había un zoo con zorros, cerdos. Ya no.
¿Se extinguieron?

Queremos hacerle una yincana.
Podéis preguntarle, por ejemplo ¿tú dónde estabas en 1925?

Llévale unos cojones a tu madre, son típicos.

Lassie era como el pulpo Paul de los 80.

¿Qué has comprado?
Unos chochitos ricos. (También típicos)

¿Vienes a ver el partido?
¿Ver al Madrid? Uff. ¿Rodeado de madridístas? Uff. En principio sí.

No había extremos: todas o pechugonas o sin tetas. (Lo que se dice término medio)

Soy tan perezosa que no echo siestas por no levantarme dos veces.

Podía salir con una chica, pero me quedé leyendo Juego de Tronos.
¡Dónde va a parar, entre estar con una chica o leer Juego de Tronos!
Pues… depende del capítulo.

_***_

Si quieres puedo conducir yo un rato... Lo único es que me tendrías que sonar los mocos.

Son caramelos de chupar. (Porque también hay de los otros)

Joder, ¿desde cuándo ‘yupi’ es inválido?

Estamos todos que como nos pase algo... Nos pasa algo.

Ponen naranjas en las ventanas; a ver si vemos una y no pensáis que estoy loca.
Pensaremos lo que queramos.

¡Nadie me ayudaba, hijos de Satán!

El Racing ha bajado.
Sí... tendré que beber toda la noche.

Vamos a abrir las ventanas… dejar que entre Dios.

Méteme el limón.
Ay, qué vicio.

Oye, ¿qué te he pedicho?

Tenía que adivinar –representada mediante gestos- la danza de la lluvia:
Indios… ¿Lluvia? ¡Llueven indios!

Anda, ven, hija de Dios.

¿Qué es una gramola?
Me suena a xilófono.
En mi pueblo es un pincha discos con ampliador.

¿Qué palabra relacionas con: niños, regla, calendario?
Hijitos.

¿Qué jabéis nicho?

Botella que deja pasar el líquido a presión…
El polverizador. (Oséase, un sifón)

Bueno, yo voy a hacer pis antes de que entre Dios.

¡Has dado un beso al hielo!

Qué bien enroscas.
Jaja…
Joé, no se puede decir nada.

Es un expendedor de sidra. (Sólo hay que meter monedas en el escanciador)

Era igual que Obama: negro y tal…

Os leo la respuesta. País: EUA. Estados Unidos, supongo. (Supone)

Lee:
¿Qué es un recepta culos? Una cavidad… (¿Receptáculo?)

Esas cometas no tienen forma de cometas.
¡Cometas de Satán!

Tengo la nariz tamponada.

Yo diría mmm, mmm, y mmm.

Sobre objetos antiguos:
¿Cómo se llama el vehículo de caballete de hierro con sillín y dos ruedas que se movía por medio de pedales?
¿…Biciclo?
¡Bipedo! (Velocípedo)

Atraigo a la mierda.

Había naranjas… y hacían como arcos. A ver, estaban porque no me puedo haber inventado una tontería así.

Nombra compositores de música clásica.
Pavarotti.

Nombra impresionistas.
Joder, es que vas a pillar.

Saca dos birras que hay en la tal y las metes en la cual.

Mira, gaviotas… ¡Nos van a cagar!
Si, y tú atraes a la mierda.

Si, la teoría cojonuda, pero somos tres tías y un cejo.

¿Tengo muchos pelos de loca?
No, ninguno.

¿Cómo no se va a caer la ventana? Había un huracán charter. (Fletado especialmente)

Estamos sufriendo, no nos deja cantar ni decir diálogos.
No nos deja decir nada.. ¡Y sabemos todo!

No queda papel higiénico.
¡Reabsorber las cacas!

Cantando Thunderstruck, de ACDC:
Ah ah ah ah…¡Zurstran!

Zapatillas Schetchers, se escribe: scheechecheche.

¡Se ha llevado el plato con toda la pasta!
A lo lejos se oye: ¡Hostia!
¡Oigaaa!
Ya, ya, si ya.

Me recuerdas a Frankenstein: estás como hecho a retales.

¿Qué tal has dormido en el chorizo morcillero ese?

Nunca es pronto si la dicha es buena.

¿Dónde has conseguido una de esas rojas?
En el mercado negro. (Eran cucharas)

Eso es mentira y voy a rascarme el pie porque me pica.

Siempre se va el sol por la tarde...
¡No son horas!

Me recuerdas a uno de la peli esa que se van al futuro y son todos idiotas.

A la vuelta fijaros: naranjas en las puertas.
… Yo no he visto ninguna.
¡Las han quitao, cabrones!

lunes, mayo 07, 2012

Cagoniendo... Literalmente

Me ha llamado uno al móvil preguntando por Montemayor… Yo creo que se ha equivocado.

Me he comido... no uno, ¡sino cuatro canalones!

No lo estamos viendo, pero no por mi.
Y no por no mi.

Ayer me enteré de que él es culé. Y también me enteré de qué es culé.

¿Qué me vas a regalar?
Una menchiga.

Yo en el tren, salía corriendo cuando venia el retrovisor. (Rápido, alguna broma sobre el punto ciego)

Se atormenta una vecina.

Viene abundadito.

Es un vino con determinación de origen. (¿Denominación?)

No corras que voy con rulos.

Ha sido un acto precipitado. (¿Premeditado?)

Tiene sublevación sanguínea.

¿Creéis que la huelga la va a sucumbir mucha gente? (¿Secundar? Está en racha…)

Es protestante pero católico.

El rey debería claudicar. (¡Abdicar!)

Fuimos a un pueblo muy pequeño. No había bar.
¿Y qué hacíais?

Me puse un parche que olía mucho a menta, pero como también me drogué no me enteré.

Coincidimos mucho: en la universidad, en el metro, en el whatsapp.

Bueno. Ya son las 9, habrá que levantar el ala..

A mi me vienen bien las vacaciones en junio, cuando ya estás cansado del trabajo, de los compañeros… de los compañeros. (Me decía mi compañero)

Eres muy guapa. Me voy al baño a mear.

¿Qué vino quieres?
Un Porto.
¿Con el jamón un Porto?
Pues... un Potros. (¿Protos?)

El plan es conocer allí a nuestros futuros.
O al menos a nuestros futuros próximos.

En clase de italiano me doy cuenta de lo bien que hablo francés.

No me tienes paciencia.
No, ya sabes: Nunca ha sido mi fuerte.

¿En italiano, qué significa ‘questo’?
‘Esto’.
Pues qué tontería.

Nuevo en la familia:
Está flipando…
¡Es que se ha puesto a ladrar!

Hay que llamar-
No, lo que hay que hacer es pis y café.

En italiano el plural se cuenta dos veces. (Suele pasar con el plural)

Como vea una monja desnuda me muero.

Eh, que el rey probó las croquetas de mi madre.

¿Tenéis limón?
¿Natural?
No, de raja.

Desde que te haces vieja y no quieres compartir baño con las monjas…

Se puede ser alumno y vago.
Yo soy los dos.

Ah, juega Castellón. (Castelló)

Llegué y me aventaban las cosas… ¡Y a mi me encanta que me aventen las cosas!

Me está trinchando. (Chinchando)

Aún están hablando en la terraza.
Llevan por lo menos tres porros.
Trorros.

Estudió medicina; es un surgido. (Surgeon: cirujano)

Joven, soltero, y sin empleo. Es mi futuro.
¿Cuál de los tres?
Creo que si se da uno de los casos los demás vendrán detrás.

Toda la noche jugaban esa música. (Played that music)

¿Has apuntado la deeee- todas?

¡Está que te cagas!
¿Literal?

Me echaron la culpa de que todo era mi culpa.

Soy Juan Palomo. Yo me lo guiso, tú te lo comes.

Tú tienes algo en el cerebro.

La verdad es que me da mucha pena cada vez que pienso en ti antes de conocerme.

¿Cuál es la onomatopeya del loro?
Brrr.

Ya lo estaba yo cagoniendo.

sábado, mayo 05, 2012

La aventura que te espera



La aventura que te espera
Mañana al despertar
Va a ser magnífica, amiga
Con el sol, empieza a soñar

Nuevos escenarios y personas
Una rutina por crear
Tú misma y diferentes Romas
Renovadas con tu llegar

No sufras por lo que te pierdes
Sino disfruta de lo que encuentres
Nosotros seguiremos haciendo lo mismo de siempre
Tú ve tranquila y aprende

Te voy a echar de menos
Con eso puedes contar
Pero al menos
Mil trescientas cuatro veces te iré a visitar

Aunque hoy con sonrisa encojidita
Te despida brindando con esta margarita
Yo te sigo, ‘cause you’ll always be my hero (even though you lost your mind)
Y aquí seguiré, estando ahí contigo

La aventura que te espera
Ya no la hagas esperar
Un abrazo de tu amiga que sí espera
Alegre tu regresar

jueves, abril 26, 2012

Veinticinco


Los fantásticos momentos que pasan por mi, los maravillosos lugares por los que paso yo... Nada es mejor para mi que vosotros, que estáis siempre conmigo.

Robar ajo frito de la sartén del tío Juan, y comernos a medias una tripa entera de salchichón el primo y yo, el campanario, una merienda en el llano, nuestras voces bailando con su guitarra, una foto en las escaleras, la mesa de los nenes, pastelitos, rosetas, cenas en la terraza. Domingos de merengue, noches de salsa, batucadas de tambores, quenas, zampoñas, y muchos muchos colores. Inocentadas, la mesa de las brujas y La Encantada, la cama-chicle, los baúles de juguetes en las cámaras, bajar la cuesta a toda leche con el coche rojo o el pato de María, madrugadas de risas en la citara, el podrío, o el mirador. Los apertivos en la cocina. Bañitos en la piscina de casa, agua de coco, y la guaga. Una piña colada, ser acosada y perseguida por las autoridades sanitarias chinas, una liana que lió a Ana, una barca perdida en el Titicaca, una subida del río en Patagonia, muchos ping-pongs, enfriar cervezas en la ventana y correr por Times Square. Amigos que me pegan a la pared con cinta aislante, mantener conversaciones sólo con diálogos Disney, ver las mismas pelis una y otra vez, jugarnos las vida con el abuelo cruzando la autopista, los invisibles de las navidades, los sustos por el pasillo, unas cuantas copas rotas. Perditions y estrategias. La foto que ya tenía que estar hecha, Casasviejas, los cóndores de Dini y Walter, ya estamos aquí. Aquesha abuela que se cashó en el Gran Cañón, la manta de agua en Niágara, los chinos de San Francisco, y no sé cuentos viajes más. Los patines de ruedas sobre hielo, el grito de guerra ¡Bananita, cúbreme! y la seguridad de ¡Pekeñita, tengo uno a tiro!, ir a no sé cuánto cuando hay que ir a no sé como. Una loca aventura en autobús por Zaragoza en Pilares, abandonando a nuestra guía en confusión con las consiguientes carcajadas. Meeps y todas nuestras historias, todas nuestras ciudades. Francesco en Venezia cayendo al canal, cagar haciendo ruido para espantar osos en Alaska. El poopy dance y las ballenas con pelo en las piernas, los partidos de los viernes y Paloma-Gol. El chiste del cojo y el gangoso, y los miles de intentos de contarlo interrumpidos por la risa de la Abuela, un ‘osinri’ en el crucigrama amazónico, el móvil que seguía sonando pero que seguramente se había dejado en casa, un pollo congelado que no volaría porque sólo quedaban los entremuslos, un culo de pepino en la frente, la mesa camilla, el braserete, y unas aves garrapiñadas. Un cuento futurístico de Caperucita Roja, una huella de camello y el torpedo, que ya viene. A por uno voy, dos vengáis, y eso te pasa por idiota. Mis hijosss y mis nietoss. Un rabo, unas bravas y unos calamares. Lo fandangoso, las maletas bajo las alfombrillas y no veo el coche, voy a ponerme las lentillas. Cocidos los sábados y alitas cada semana, yujadas, sopedoradas. Yo al lado de Jose, y tú, venga, rebaña. Encajes de bolillos para coincidir. Aventuras en carrito, comilonas, bailes, baileys, homenajes, sesiones y de tó. Paintaball en familia. La noria, el frango y el pelourinho en rojo. El camino al cole, las vueltas a casa. Las diferentes casas. Compartir palomitas, mantitas, Coronitas. Marichis en Garibaldi, estepas eternas y ataques de monos. Punchaciones, canciones desafinadas, los árboles de Koala y no morir de frío. Las penúltimas y las conversaciones literarias con tequila. Sidras y nuevos amigos. Un agujero en la pared, una cabaña en el árbol, algunas tomas falsas y muchos bailes. Personajes, fieestas de disfraces. El colorillo baboso, en tu culo un baile-máscaras. Un baño nocturno y todos pardawans. El Monichu. Achendere… “Lenchendere”. Sobre la marcha… y siempre al lío, al lío.

Las llegadas a lo desconocido y otra vez empezar de cero, los huracanes y temblores, las despedidas, y Papá. Pero los ataques de risa, los reencuentros, las personitas. Disfrutar todos los días.

Sin ser casi nada pero un poco de todo, son flashes que me vienen al corazón al repasar veinticinco años. No de momentos, sino de continuidad de felicidad. Saber apreciar sin tener que perder… Es un cumpleaños FELIZ.

miércoles, abril 25, 2012

Las family love en punto

Todo empezó con: Qué familia más rara. Todo acabó con: Tenéis que adoptarme.

Hoy me ha despertado un Yoda dándome instrucciones.

Nena, ¿tienes un guasa? (WhatsApp)

"El bus 133 hasta Plaza de España coger debes"- me ha dicho AlbyYoda.

Ha acertado todas las tonterías porque son de su cosecha.
No, yo sólo recopilo, los tontos sois vosotros.

Te he reconocido enseguida porque ibas vestida de Banana.

¡Se me ha dado la vuelta el culo!

Para probar que estás en forma vamos a jugar a algo de la infancia: ¡al tulipán!
Bueno, eso será de tu infancia... o de la infancia en otro país.

¿Venís de una fiesta?
No, vamos a una fiesta.
¿Y de qué vas vestida, de ratoncito?
No, soy un oso. (Tío, la gente no se entera de nada)

Vale, ahora tienes que cantar como los ángeles a la Virgen de la Turruchela.

Se me ha caído el culo y la barriga la llevo colgando.

¿Perdona, quieres jugar conmigo al pádel?
No, gracias.

Me he metido cuatro galletas a la boca y he cantado el fandango de Bienservida.

Viva la familia, que si hace falta te sujeta el culo.

No quieren jugar conmigo, se pensarán que quiero venderles algo.
Yo también lo pensaría si, en plena calle peatonal, se me acerca una niña vestida de osito con dos raquetas.

La siguiente pista es: Cabracho.
Vale, seguidme. Mmm, sidras...

Hola, ¿hablas español?
No.
Pues lo ha dicho con acento de Móstoles.

Fiefervidha ghes mi fueblooo Jan Bardoloo bi badrón...

Al autobusero:
Hola, soy un oso.
Hola.

¿Has superado el Trivial familiar?
Sí, he ganado cinco quesitos del Caserío.

Tu última prueba es: cuando el semáforo esté en rojo, salir al paso de cebra y bailar unas manchegas.
¿Esto es venganza por los bailes que os mandé en el Puente de Brooklyn?

¿Este vino está aquí para nosotros? (No, es para los de la mesa de al lado)

¿La gente que se duerme en el metro y se despierta en su parada cómo lo hace?
Duerme sólo un ojo.
Anda que la respuesta.
Anda que la pregunta.

Se le mete algo en el ojo:
Si esta noche me veis haciendo esto con el ojo ya sabéis que-
Que eres subnormal.

Eres la abuela más cañera, un sábado noche en un garito de Madrid.

Te presento a mis primas...
¡Joé, es un pase de modelos!

Tía, eres lo peor.
¿Por?
Eres lo peor.
¿Por?
A ver, no se puede bailar salsa y ya.

Me debes una copa desde hace tres años.
¿Y eso?
No sé bien por qué, pero me acuerdo de que me la debes, que es lo importante.

Se llamaba... A ver, decidme un planeta- ¡Úrsula!

Al menos es rítmico; siempre es una ventaja.

Eh, chipirón, todos los días sale el sol, chipirón...
Por cierto ¿Un bocata de calamares?

La gente miraba a la Abuela en la discoteca y se quedaban notas.

Yo no quiero calamares, yo porras.
¿Con chocolate o con café?
Yo caña también.

Me presentabas a tus primas y decían "Encantada"- Y yo encantadísimo.

¿Qué hora es?
Son las international love y media.

¡Y tocaron Eh, chipirón: la canción de este año en la Feria de Albacete!

Nena, cuéntales lo de los calamares en el ave fénix.

lunes, abril 16, 2012

A las diez en el reloj de la estación

Descubrir la vista de Manhattan que se estira hacia el cielo ante la mirada, saludar al Chrysler de acero inolvidable y compartir con vosotros mi propia versión de la ciudad: para empezar una Yoengling en PJ Clarke's, el original; un góspel inclinándonos y bailándole al Señor, y luego take you down porque voy a Strawberry Fields… para siempre; silbar un blues en Bleecker Street; deslumbrar nosotros a Times Square, una tarde en un bar de Brooklyn; las manchegas en el Puente, por supuesto; asistir de oyentes a una clase de esgrima; y cenas Ninja raras, otras chic en el Upper East, la hamburguesa en el Village; breakfast, brunch, un músico meticuloso en Central Park; escuchar la canción sobre el Chelsea Hotel justo enfrente de él e imaginar a Janis Joplin, haciendo una excepción por Leonard una noche; rotar la mole de Astor Place con un extraño; unas vías frondosas en las alturas, en el andén un amiguito y una madre trapecista; una caminata ajetreada Downtown; un paseo por el Riverside a la vera del Hudson como las canciones de Billy Joel; escaparates, arte y zapatos en el Soho; negocios en Chinatown; terracita en el muelle al sol y acompañados; laberintos en Macy’s; y un descanso en Madison Square; un saludo con baile improvisado; recuperar el tiempo y apretar meses sin vernos en un par de pintas; un mapa muy, muy pequeño; Broadway everywhere; y las risas y nosotros también.